"Tu voz importa, gracias por alzarla conmigo."
Raíces en la Tierra
Vengo de cinco generaciones de agricultores y ganaderos. Crecí en refugios de vida silvestre, rodeada de cielos abiertos, ríos serpenteantes y personas que comprendían cuán profundamente estamos conectados a la tierra y entre nosotros. Mis padres me enseñaron que cuando ves algo que necesita cuidado, no esperas a que otra persona lo arregle. Tú das un paso adelante y haces tu parte.
Crecer en ese entorno me enseñó a escuchar, a trabajar duro y a apreciar el delicado equilibrio entre las personas y la naturaleza. Ahí aprendí la responsabilidad: hacia la tierra, hacia la comunidad y hacia quienes dependen de ambas.
Una Carrera Construida con Compasión
Ese sentido del deber y la compasión me guió hacia una carrera en salud mental. A lo largo de los años, he trabajado en la primera línea: como consejera en una cárcel, supervisando equipos móviles de crisis, trabajando en hospitales psiquiátricos y haciendo trabajo de alcance con personas sin hogar.
He acompañado a personas en sus momentos más oscuros: padres que luchan por recuperarse para poder reunirse con sus hijos, veteranos atormentados por el trauma, adolescentes que han perdido la esperanza, hombres tras las rejas que intentan encontrar un propósito. He visto cómo los sistemas rotos y la inacción política mantienen a las personas atrapadas en el sufrimiento, y cómo un apoyo compasivo y sencillo puede cambiar una vida.
Por Qué Me Postulo
Esas experiencias me formaron. Me convirtieron en una mejor oyente, en una defensora más fuerte y en alguien que cree profundamente que el servicio público se trata de las personas. Por eso me postulo para un cargo público.
He visto lo que sucede cuando las políticas fallan, y sé lo poderoso que puede ser cuando el gobierno realmente trabaja para las personas a las que sirve. Aquí en el LD25, compartimos muchos de los valores con los que crecí: trabajo duro, equidad y comunidad. Creemos en cuidar a nuestros vecinos, ser buenos administradores de la tierra y asegurarnos de que todos tengan una oportunidad justa de prosperar.
Una Campaña Impulsada por la Gente
Las personas en este distrito no piden perfección; piden un liderazgo que escuche, que ponga a las personas por encima del partido y que actúe con integridad. Eso es lo que quiero llevar al Senado Estatal.
Por eso me postulo como candidata de Elecciones Limpias: porque creo que las campañas deben ser impulsadas por la gente, no por corporaciones ni cabilderos. Crecí viendo cómo un pequeño grupo de personas dedicadas podía proteger ecosistemas enteros. Esa misma lección aplica a las comunidades: cuando las personas se unen en torno a valores compartidos, podemos proteger lo que más importa.


